jueves, 8 de septiembre de 2011

La larga duración

Hay una crisis general de las ciencias del hombre: todas ellas se encuentran abrumadas
por sus propios progresos, aunque sólo sea debido a la acumulación de nuevos
conocimientos y a la necesidad de un trabajo colectivo cuya organización inteligente
está todavía por establecer; directa o indirectamente, todas se ven afectadas, lo quieran o
no, por los progresos de las más ágiles de entre ellas, al mismo tiempo que continúan,
no obstante, bregando con un humanismo retrógrado e insidioso, incapaz de servirles ya
de marco.

El problema está en saber cómo superarán las ciencias del hombre estas
dificultades: si a través de un esfuerzo suplementario de definición o, por el contrario,
mediante un incremento de mal humor. En todo caso, se preocupan hoy más que ayer (a
riesgo de insistir machaconamente sobre problemas tan viejos como falsos) de definir
sus objetivos, métodos y superioridades. Se encuentran comprometidas, a porfía, en
embrollados pleitos respecto a las fronteras que puedan o no existir entre ellas. Cada
una sueña, en efecto, con quedarse en sus dominios o con volver a ellos. Algunos
investigadores aislados organizan acercamientos: Claude Lévi-Strauss1 empuja a la
antropología «estructural» hacia los procedimientos de la lingüística, los horizontes de
la historia «inconsciente» y el imperialismo juvenil de las matemáticas «cualitativas».
Tiende hacia una ciencia capaz de unir, bajo el nombre de ciencia de la comunicación, a
la antropología, a la economía política y a la lingüística.

Las demás ciencias sociales están bastante mal informadas de la crisis que
nuestra disciplina ha atravesado en el curso de los veinte o treinta últimos años y tienen
tendencia a desconocer, al mismo tiempo, que los trabajos de los historiadores, un
aspecto de la realidad social del que la historia es, si no hábil vendedora, al menos sí
buena servidora: la duración social, esos tiempos múltiples y contradictorios de la vida
de los hombres que no son únicamente la sustancia del pasado, sino también la materia de la vida social actual.

1. Historia y duraciones
Todo trabajo histórico descompone el tiempo pasado y escoge entre sus realidades
cronológicas según preferencias y exclusivas más o menos conscientes. La historia
tradicional, atenta al tiempo breve, al individuo y al acontecimiento, desde hace largo
tiempo nos ha habituado a su relato precipitado, dramático, de corto aliento.

Muy por encima de este segundo recitativo se sitúa una historia de aliento
mucho más sostenido todavía y, en este caso, de amplitud secular: se trata de la historia
de larga, incluso de muy larga, duración. La fórmula, buena o mala, me es hoy familiar
para designar lo contrario de aquello que François Simiand, uno de los primeros
después de Paul Lacombe, bautizó con el nombre de historia de los acontecimientos o
episódica (évenementielle). Poco importan las fórmulas pero nuestra discusión se
dirigirá de una a otra, de un polo a otro del tiempo, de lo instantáneo a la larga duración.
No quiere esto decir que ambos términos sean de una seguridad absoluta. Así, por
ejemplo, el término acontecimiento. Por lo que a mí se refiere, me gustaría encerrado,
aprisionado, en la corta duración: el acontecimiento es explosivo, tonante. Echa tanto
humo que llena la conciencia de los contemporáneos; pero apenas dura, apenas se
advierte su llama.
Los filósofos dirían, sin duda, que afirmar esto equivale a vaciar el concepto de
una gran parte de su sentido. Un acontecimiento puede, en rigor, cargarse de una serie
de significaciones y de relaciones. Testimonia a veces sobre movimientos muy
profundos; y por el mecanismo, facticio o no, de las «causas» y de los «efectos», a los
que tan aficionados eran los historiadores de ayer, se anexiona un tiempo muy superior
a su propia duración.

2. La controversia del tiempo corto
Estas verdades son, claro está, triviales. A las ciencias sociales no les tienta en absoluto,
no obstante, la búsqueda del tiempo perdido. No quiere esto decir que se les pueda
reprochar con firmeza este desinterés y se les pueda declarar siempre culpables por no
aceptar la historia o la duración como dimensiones necesarias de sus estudios.
Aparentemente, incluso nos reservan una buena acogida; el examen «diacrónico» que
reintroduce a la historia no siempre está ausente de sus preocupaciones teóricas.

3. Comunicación y matemáticas sociales
Quizá hayamos cometido un error al detenernos en demasía en la agitada frontera del
tiempo corto, donde el debate se desenvuelve en realidad sin gran interés y sin sorpresas
útiles. El debate fundamental está en otra parte, allí donde se encuentran aquellos de
nuestros vecinos a los que arrastra la más nueva de las ciencias sociales bajo el doble
signo de la «comunicación» y de la matemática.

acción social

Economía y sociedad 
La sociología para Weber comprende a la ciencia que trata de explicar la acción social, de ahí sus causas, desarrollo, y efectos. Esta acción se diferenciara de otra acción, porque será aquella conducta en que los sujetos al realizarla enlazaran un sentido, y este accionar tendrá influencia en la conducta del otro.
El sentido la acción social es comprensible, la comprensión consistirá en revivir la acción. ¿Y que nos ayudara a comprender una acción social?, la razón, ese será el método de la sociología comprensiva, pero esto no quiere decir que las acciones son de fines racionales. La comprensión del sentido de la acción será explicativa, quiere decir que si tenemos algo inmediato como una acción violenta que reproduce algo, no quedarnos en limitar el estudio en base de la reproducción , sino mas bien, buscar el motivo profundo de aquella acción violenta. Esta será la forma racional de investigar, y será la base de la sociología comprensiva. Según Aron, el científico actuara en un acto racional respecto de un fin, que será el conocimiento.
La comprensión tiene ciertos equivalentes que nos permiten llevar una investigación sociológica, un equivalente es que se refiere a un sujeto, el otro es la aproximación a las masas en las conexiones entre los actores a juzgar entre si, y por ultimo tenemos al tipo ideal que será el fenómeno frecuente, pero ese tipo ideal no es puro, fluctúa, en la observación que se le da y la posterior interpretación. Aquí juega un papel fundamental el Motivo , este se mueve entre el observador y el actor, se presenta en el sentido de una acción,con la ayuda de la experiencia podemos ir viendo si la interpretación es correcta o no. La acción que es dable de comprensión es aquella de las cuales se realizan acciones individuales especificas, que están orientadas por un sentido, la sociología comprensiva, va mas allá de la determinación de ciertas leyes. Las acciones se van construyendo, por ejemplo el rey en una determinada sociedad correspondería a una tipificación que suele identificarse aquí viene la pregunta fundamental; ¿Qué motivos determinamos y determina a los funcionamientos y a los miembros de esa comunidad a conducirse de tal modo que eso pudo surgir y subsiste?
La acción social es racional con arreglos a fines , esto es de orden lógico, como puede ser construir un puente. El acto racional con arreglos a valores , esta no busca un resultado sino acepta un rango para actuar, si se acepta una orden es por los valores y no por el fin del porque se actúa. El acto afectivo es de reacción emocional. Y el acto tradicional es aquel que se da por habito, costumbre, acto reflejo.
La relación social tiene una explicación reciproca y por eso se va orientando, se actuara recíprocamente con una forma(sentido) indicable (por ejemplo cambio en el mercado). El contenido varia en una relación social, pero de acuerdo con la probabilidad que se repite, se puede llevar a ciertas máximas. Aquí se ve la regularidad de un hecho social, sea por una acción orientada por las costumbres o por fines. Por ejemplo en el mercado la economía orienta una acción que determina el fin de las expectativas.
La relación social y la acción social se pueden representar en un orden legitimo esto tiene que ver con la validez que se le da a un orden que es rechazado normalmente , y al que no, se valida o no con el cumplimiento del orden en cuanto a su sentido que orienta. Este orden se legitima por una afectividad, por una racionalidad con arreglo a valores o religiosa. Este orden puede ser por convención o derecho, una implica la fuerza social y la otra por la acción de individuos instituidos en coacción. Los actores le atribuyen la valides legitima sea por tradición, por afectividad, por razón en valores, o por meritos estatuidos en la legalidad de cierto orden, en cada una de estas existe un cierto sometimiento . Una comunidad se puede orientar por tipos de acción social antes mencionado . Weber define que la relación social puede ser abierta o cerrada, abierta al exterior cuando no esta negada por un orden, y la otra lo contrario, el monopolio en el mercado.
Una asociación es una relación social regulado por el orden de los agentes, ellos dirigen la relación, y los que dirigen están formado en un cuado administrativo, la asociación puede ser autónoma y autocefala( que se impone por un miembro interno. El cuadro administrativo entonces regulara una acción de asociación, esto se puede ver en el funcionamiento de una empresa.
Tenemos también al poder que se impone en una relación social, y la dominación será la probabilidad de que se encuentre alguna obediencia a cierto mandato, entonces una asociación puede ser asociación de dominación por el solo hecho de ser asociación y que exista un cuadro administrativo.

¿que es un hecho social?

Se dice que una ciencia al originarse pone especial preocupación en los temas metodológicos. Pareciera que una nueva disciplina antes de preocuparse del mundo debe poner su atención en sí misma para poder desarrollarse. Cierta o no esta priorización de tareas, sucede que un nuevo orden del saber, para constituirse como tal, se ve impelido a determinar su objeto y su método. Y para ello requiere diferenciarse y liberarse de sus orígenes en búsqueda de su ansiada autonomía. Eso, precisamente, es una de las preocupaciones de Durkheim en su libro Las reglas del método sociológico: independizar a la naciente sociología del pensamiento de la filosofía que él ve como una vía de conocimiento infertil.

Después de establecer que los fenómenos sociales deben ser tratados como “cosas”, Durkheim formula las reglas principales que son corolarios de la precedente:
“Es necesario desechar sistemáticamente todas las prenociones." 



"La duda metódica de Descartes en el fondo no es más que una aplicación de esta regla. Si en el momento de fundar la ciencia, Descartes afirma como ley la necesidad de dudar de todas las ideas recibidas anteriormente, actúa así porque desea utilizar únicamente conceptos elaborados con criterio científico (...) por lo tanto, es necesario rechazar, por lo menos provisoriamente, todos los que tienen otro origen.

Vimos que el método de Durkheim estaba animado por una idea fundamental, procurar ser independiente de toda filosofía. Bajo esta idea analizaremos la regla reseñadas más arriba. Pero antes de eso es necesario aclarar -al menos de manera sucinta- en qué consiste la filosofía para Durkheim. En primer lugar, y de modo general, consiste en lo que tradicionalmente se entiende por ella: metafísica. Es por ello que el propio Durkheim hace equivalente esos dos términos como queda claro en la Conclusión de su libro (p. 151) y cuando plantea también que la sociología "no debe tomar partido entre las grandes hipótesis que dividen a los metafísicos"

Pero, más particularmente, filosofía es aquel modo de pensamiento que no se atiene a las cosas, que no trata de observarlas sin agregarles ni quitarles nada. En otro libro del autor se manifiesta claramente.
Contestando una observación de M. Weber -y refiriéndose a la moral- Durkheim aclara por qué descarta las teorías de los filósofos. Contesta que a diferencia de la astronomía, la filosofía no tiene como razón de ser expresar adecuada y objetivamente la realidad. La filosofía "jamás se ha dado por finalidad el traducir fielmente, sin agregarle nada, sin quitarle nada" una realidad determinada
Está claro, filosofía es para Durkheim aquel modo de pensamiento que no se remite a las cosas, que les agrega o les quita algo. Se entiende ahora, entonces, su primera regla, evitar sistemáticamente todas las prenociones. Se trataría de acceder a los hechos sin nociones que condicionen nuestro conocimiento de ellos. Así pues, al criticar la noción de J. Stuart Mill en relación al objeto de la economía política, Durkheim sostiene que Mill la basa en concepciones de su espíritu y no "observando de que condiciones dependía la cosa que estudia", no "en realidades que podemos señalar con el dedo"
Para Durkheim "la explicación sociológica consiste exclusivamente en establecer relaciones de causalidad, trátese de vincular un fenómeno con su causa, o por el contrario una causa con sus efectos útiles." Así pues, se compromete con el principio de causalidad y, además, con una concepción determinada de él: sostiene que afirmar que un fenómeno puede tener distintas causas es negar el principio de causalidad; para él un fenómeno sólo tiene una causa .
Aún más, estableciendo una distinción entre el medio social general (la sociedad) y los medios particulares (familia, corporaciones profesionales) sostiene el carácter causal determinante del primero, afirmando que "la acción de los medios particulares no podría tener la importancia del medio general; pues a su vez están sometidos a la influencia de este último." Si esto se rechaza, según él, "la sociología no puede establecer ninguna relación causal"  Es decir, Durkheim no sólo se compromete con el principio de causalidad, sino que además con una particular jerarquía de las causas .
Pero, Durkheim no sólo defiende una posición jerárquica de las causas, sino que además niega la posibilidad de la multicausalidad: "el pretendido axioma de la pluralidad de las causas es una negación del principio de causalidad."  Y también: "A un mismo efecto corresponde siempre una misma causa"

El legado de la sociología, la promesa de la ciencia social.

Lo que Wallerstein pretendia hacer en dicho discurso, que era la parte medular del texto, era encontrarse en la sociología en cuanto a cultura, es decir, como una comunidad de estudiosos que conparte ciertas premisas. ¿Cuáles eran estas premisas? a ellas se refería cuando hacía alusión al legado de la sociología, un legado que deriva  de los tres pensadores formativos que representan la "sociología clásica" Durkheim, Marx y Weber, su argumento era que "repetimos la letanía de que esta triada representa a la sociología clásica".

El texto de Wallerstein nos permite una reflexión seria al respecto o más bien una necesaria autorreflexión crítica sobre nuestras prácticas disciplinarias. En el texto Wallerstein sostiene que a pesar de que existe una gran cantidad de libros que hacen referencia a la idea de que la base de la "tradición clásica en teoría sociológica" esta en Durkheim, Weber y Marx, la agrupación obedece en gran medida a Talcott Parsons.




El legado de la sociología lo derivan tres pensadores: Durkheim, Marx y Weber.

AXIOMAS:

1.   1.  “Existen grupos sociales que tiene estructuras explicables y racionales”, es decir, los grupos sociales son reales y se puede explicar su modo de funcionamiento.

2.    2. “Todos los grupos sociales contienen subgrupos que se escalonan según jerarquías y entran en conflictos entre si”, siempre habrá conflictos internos dentro de cada grupo social.


3.   3.  En la medida en que los grupos o estados contienen sus conflictos, acontece mayormente que los subgrupos de menor rango concedan legitimidad a la estructura de autoridad del grupo, basados en que esto permite a el grupo sobrevivir y, por otro lado, los subgrupos ven ventajas de largo plazo en la supervivencia de todo grupo”

Los axiomas anteriores no pretenden explicarnos como se maneja la sociedad ni su desarrollo solo es un punto de partida, para darnos una imgen de la misma, pero a decir verdad, la sociedad se maneja de una menera similar, siempre en una sociedad encontraremos grupos sociales y dentro de esta una autoridad y habrá conflictos, un claro ejemplo  en el que podemos poner el practica los axiomas es la familia.

Los grupos o los estados obtienen sus conflictos, este lo propone Weber. Acontece mayormente a los subgrupos de menor rango, concedan legitimidad a las estructuras



La sociología: ciencia de la modernidad


No todo pensamiento social forma parte de las ciencias sociales, estas al igual que las ciencias naturales, son producto de un periodo y unas circunstancias históricas especificas; la modernidad. El pensamiento riguroso y sistemático lo podemos encontrar desde lugares y momentos históricos.
La llamada revolución científica se produjo entro los siglos XVI y XVII en Inglaterra y Francia, esta revolución sustituyo la contemplación pasiva de la realidad como forma privilegiada de producción del conocimiento en una forma activa, en la que la observación sistemática, la experiencia y la corrección de las ideas constituye el núcleo de la investigación. En consecuencia la consolidación del método científico, cuyo objetivo se definió como el descubrimiento de leyes universales por medio de la observación sistemática y la experimentación, tuvo una gran influencia en el pensamiento que propuso convertirse en ciencia de lo social. Sin embargo las diferencias se evidenciaron; ya que en el caso de las ciencias de la sociedad, los seres humanos son, tanto los sujetos que llevan a cabo la investigación, como el objeto de estudio, mientras que el objeto de las ciencias naturales lo constituye una realidad distinta. Esta diferencia se encuentra en la base de la diversidad teórica y metodológica de las ciencias sociales, cuyos fines y prácticas se han desarrollado de manera distintiva.
 La sociología no se ocupa prioritariamente del pasado ni de la diversidad de la especie humana. Su preocupación central es dirigida desde su nacimiento a mediados del siglo XIX a las relaciones sociales y a las instituciones a las que ha dado lugar la modernidad. No porque sea la única disciplina que se ocupa de ella, sino que es la única entre las ciencias sociales que ha abocado a la comprensión de las relaciones e instituciones sociales modernas en su conjunto a las relaciones de los seres humanos con las instituciones. 



La reflexión sobre las relaciones sociales en occidente, cuenta con una larga historia que se remota más allá de los grandes filósofos griegos.El pensamiento riguroso y sistematico no es exclusivo de la ciencia ni se originó en la modernidad. Lo podemos encontrar en civilaciones, lugares y momentos históricos muy diversos.

La ciencia contituye una forma de producir conociemiento, es un producto de las condiciones históriacas y culturales. La institucionalizacion de las ciencias se inició paralelamente a la revolución científica y contituye un proceso igualmente importante, por que permitió la creación y el mantenimiento de instituciones dedicadas exclusivamente a la investigación, así como la aparición del científico profesional que ocupa un lugar en la sociedades modernas.

En consecuencia, la cosolidación del  método científico cuyo objetivo se definió como un descubrimiento de leyes universales por medio de la observación sistemática y la experimentación, tubo una amplia influencia que se convirtió en ciencia de la social, la diferencia entre las ciencias naturales y las sociales se evidenciaron muy pronto. La ciencias de la sociedad, los seres humanos son aún tiempo, tanto los sujetos que llevan acabo la investigación como objeto de estudio, las ciencias naturales lo constituye una realidad distinta, se encuentra en la base de la diversidad teórica y metodológica de las ciencias sociales.



Los miembros de la sociedad moderna se enfrentan al problema de cómo vivir juntos siendo diferentes, lo que indica que los procesos de diferenciación social no solo constituye un referente definitorio del mundo contemporáneo, sino una preocupación académica y practica que se expresa en debates teóricos y pugnas políticas. Si bien en las sociedades promodernas encontramos una diferenciación de la sociedad en diversos estamentos. Las sociedades occidentales modernas son complejas y heterogéneas en la medida en que se componen de grupos diferentes, cada vez más numerosos y jerarquizados, es decir, la sociedad se desarrolla en distintos ámbitos funcionales, en diferentes ordenes de la vida como la economía, política, la religión o el derecho. En la actualidad los individuos reclaman una singularidad ya quem, consideran que cada quien es libre de creer, elegir y actuar según sus preferencias y valores, pero siempre buscan un apoyo para lograr sus objetivos y metas.
En las sociedades tradicionales y también en la modernidad temprana, los papeles, derechos, obligaciones y expectativas de los hombres y las mujeres eran claros, estables y diferentes, pero hoy en día, tanto unos como otras reclaman su derecho de cambiar roles, a llevar a cabo tareas que eran consideradas exclusivamente de su contratarte.

Las sociedades occidentales modernas son complejas y heterogéneas en la medida que se componen de grupos diferentes, cada vez más numerosos y jerarquizados. En las sociedades actuales las  personas aumentan su sentido de individualidad, es decir, a pesar de que los individuuos evidentemente han existido siempre, solo en la modernidadestos reclaman su singularidad: los miembros de las sociedades modernas consideran firmemente que cada quien es libre de creer, elegir y actuar sus preferencias y valores.

Los procesos de diferenciación social que se traducen en la diversificación de grupos, papeles y normas que privilegian diferentes metas y valores, plantean el problema de la construcción de significados culturales o principios funcionales que permitan la integración de la sociedad. El conociemiento, las creencias, las expectativas y normas compartidos permiten a los individuos actuar en el mundo limitado desde el principio la distancia infinita de las elecciones a las cuales se someterian si no compartieran estos referentes sociales.

Una disciplina científica se construye en un contexto histórico específico y la sociología fue el resultado de un proceso, que en lo escencial, se produjo a lo largo del siglo XIX. Se puede afirmar que la época moderna y la sociología como expresión de ella, surgen como proyectos liberadores de la lucha contra el pasado, con una enorme confianza en la capacidad emancipadora de la ciencia.